Desde hacía un mes aquel inexpicable crimen perturbaba Madrid. En el escenario del delito se podia percibir la dureza, y al mismo tiempo, la sutileza del asesino. Había conseguido lo que muy pocos, asesinar a su victima sin que nadie se percatara. En la habitación donde se encontró el cuerpo del policia muerto ( aparentemente queria suicidarse) también se halló una carta, pero no era una carta de sucidio convencional, ya que no la habia escrito el policia sino el asesino. La carta decía lo siguiente:
Rodrigo: "Yo soy el dios de la oscuridad, el demonoio del abismo, el terror en el viento que llega al oido de mis enemigos, una fuerza que destroza; que domina los pensamientos de sus adversarios, la partida ha comenzado, le acabo de comer un peon, le toca mover"
Jose Carlos: ¿Quién demonios escribiría algo así?, se preguntaba el comisario, alguien que no está en su sano juicio seguro... no sabemos a que nos enfrentamos, de lo que es capaz, ni cómo seguir la investigación. Un portazo irrumpió sus pensamientos, Mario había entrado en el despacho del comisario anunciando el siguiente crimen, mujer de mediana edad, otra carta en el escenario...
Rodrigo: "Yo soy el dios de la oscuridad, el demonoio del abismo, el terror en el viento que llega al oido de mis enemigos, una fuerza que destroza; que domina los pensamientos de sus adversarios, la partida ha comenzado, le acabo de comer un peon, le toca mover"
Jose Carlos: ¿Quién demonios escribiría algo así?, se preguntaba el comisario, alguien que no está en su sano juicio seguro... no sabemos a que nos enfrentamos, de lo que es capaz, ni cómo seguir la investigación. Un portazo irrumpió sus pensamientos, Mario había entrado en el despacho del comisario anunciando el siguiente crimen, mujer de mediana edad, otra carta en el escenario...
"Yo soy el dios de la oscuridad, el demonoio del abismo, el terror en el viento que llega al oido de mis enemigos, una fuerza que destroza; que domina los pensamientos de sus adversarios, la partida ha comenzado, le acabo de comer un peon, le toca mover"
ResponderEliminar¿Quién demonios escribiría algo así?, se preguntaba el comisario, alguien que no está en su sano juicio seguro... no sabemos a que nos enfrentamos, de lo que es capaz, ni cómo seguir la investigación. Un portazo irrumpió sus pensamientos, Mario había entrado en el despacho del comisario anunciando el siguiente crimen, mujer de mediana edad, otra carta en el escenario...
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ResponderEliminarEn la carta únicamente encontraron un pelo, debidamente colocado para que lo viésemos. Tras analizarlo en el laboratorio descubrimos que era humano. ¿Quién dejaría su propio adn pegado a una carta después de cometer asesinato? El comisario pudo deducir que este caso iba mas aya de lo normal. El asesino quería incriminar a alguien; o no era el asesino…
ResponderEliminarPasaron tres días y Mario volvió a entrar irrumpiendo en el despacho del comisario como solía hacer.
ResponderEliminartenemos el ADN del pelo, dijo Mario.
¿ y bien?, pregunto el comisario.
peor de lo que pensamos. se trata de un pelo de María Gutierrez Rojas, 18 años de edad, actriz porno, drogadicta.
hay que ir a verla inmediatamente, dijo el comisario.
tarde señor. Está muerta. dijo Mario mirando a los ojos del inspector, mientras este pensaba en el policía muerto y las dos mujeres.