martes, 2 de noviembre de 2010

DIARIO



1.      PRIMER DÍA: la mañana del viernes comenzó para mi con varios problemas. En primer lugar por el despertador, que como de costumbre me desveló de mi apacible sueño, lo que me indicaba que eran las siete, hora de ir a clase. Con el frío de la mañana daban ganas de volverse a meter en la cama. Otro tanto con el metro, que le daba por pararse una media de cinco minutos mas de lo habitual por cada estación, además del trasbordo de diez minutos que me esperaba, con su habitual tránsito de personas (la mayoría estudiantes). Y del metro otra vez al frío matutino. Las dos primeras clases se me pasaron bastante rápido, ya que en el laboratorio se hace mas ameno. Para volver, ya al mediodía, el frío había remitido y me sobraba el abrigo y la sudadera. Y otra vez al metro, con el respectivo paseo del trasbordo. Al llegar a casa me esperaba una buena noticia, mi PS3 nueva por fin había llegado. Me hice la comida , que he de decir que estaba exquisita, unos macarrones a la carbonara. Después de comer me puse a intentar descifrar los apuntes de álgebra, y descubrí que tenían cierto sentido. La tarde prometía hasta que decidí instalar la PS3, cuando me percaté de que esta me la habían traído defectuosa. En un desesperado intento de suavizar la situación y, aprovechando que estaba cabreado con la compañía SONY, me fui al gimnasio a soltar adrenalina. Una vez llegada la noche tocaba un poco de fiesta, salir, despejarse, tomar alguna que otra copa. Era puente, así que quería disfrutarlo.

2.  segundo día: Llegué ni muy pronto, ni lo opuesto. Comí poco y volví soñoliento “to the bed”. Luego de reponerme, quedé en comer en un sitio distinto del de siempre, por eso de no repetirse, y después de comer estudié. Mustio, volví de donde vine, de dormir.

3. tercer día: el domingo, ya bien descansado, me desperté con ganas debido a que sabia de antemano que el lunes no tenia clase. A eso de las tres de la tarde jugaba un partido de fútbol, lo que implicaba que comería a las cuatro, con suerte. El partido no fue muy bien, solo en la primera parte ya íbamos perdiendo por tres a cero. Además llovió, lo que hacía que fuera mas difícil de controlar el balón. Llegué a casa cansado, comí y me eché la siesta. A las ocho, después de haberme despertado de la siesta y haber estudiado, me fui al cumpleaños de un colega. Nos invitó a cenar y después fuimos a su casa, donde le hicimos una fiesta por todo lo alto.

4. CUARTO DÍA: el lunes intenté no levantarme muy tarde para aprovechar la mañana y estudiar. Como era fiesta comí en casa de mis abuelos con toda la familia. Por la tarde me fui con unos amigos por la zona de Bernabeu y Cuzco, para tomar unas copillas mientras echábamos una partida de póquer. Volví pronto a casa para dormir algo. Se ve que la cena me sentó mal  (una pizza barbacoa) porque el miércoles estaba con el estómago fatal.  

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